miércoles, 14 de junio de 2017

ALGUNAS OBRAS PUBLICADAS, CON MENCIONES O DISTINCIONES EN CONCURSOS LITERARIOS

Todo lo relacionado con mis obras literarias sobre el ajedrez, se puede ver en mi blog http://ajedrezyliteratura.blogspot.com/  
En mi PÁGINA de GOOGLE se enlazan los trabajos literarios que se van publicando en la WEB.
En MI CANAL DE YOU TUBE se pueden ver mis videos favoritos. 

Caleidoscopio

Limpiando el desván
encontré un caleidoscopio,
con infinitas combinaciones
de colores y posiciones.
Y al ver ese objeto mágico
cambiante e impredecible,
pensé que así es tu amor
jugando con mis emociones.













Finalista II Concurso de minipoemas Caleidoscopio de letras.
Incluido en el libro Cotidana Muerte 
Mundo Escritura. España. Junio 2017.


Crisis literaria

Esa noche vencía la fecha de entrega para este concurso literario de tema libre. Siempre tuve ideas interesantes, pero atacado por el síndrome del folio en blanco, aún no había logrado escribir nada. Entonces, me dirigí a la biblioteca de mi barrio para encontrar alguna inspiración. Fue allí, cuando al ver un cartelito de autobiografías se encendió una luz en mi mente. Y acá les presento mi obra señores del Jurado, contándoles en ochenta palabras la crisis literaria que sufrí. 



 

 

 

 

 

 

 

 

 

Finalista II Concurso minicuentos. Caleidoscopio de letras.

Incluido en el libro Cotidiana muerte.

Mundo Esctritura . España. Junio 2017.

Volver a mi infancia

Bajo un árbol tupido
bastante cargado de flor,
pensaba algo adormecido
en mi niñez con fervor.

Pude rescatar del olvido
en un dulce soñar lo mejor,
y al volver al tiempo ya ido,
a mi madre besé con amor.












Finalista II Concurso de micropoesía.
Incluido en el libro Sueños de Infancia.
Concursos Literarios en Español. España . Junio 2017.


Sueños alados

La alegría de una niña hermosa siempre aparece cuando es adulada por su abuela, pero florece en sus sueños infantiles con el mágico y sublime volar de inmaculadas y etéreas hadas.
¡Feliz tú… niña halagada, que ríes cuando en cada vuelta de calesita tu abuela te saluda embelesada!
¡Feliz tú… niña dichosa, que ríes cuando le das de comer con tus tiernas manos a unas blancas y gráciles palomas, que retozan como las hadas de tus sueños alados!













Finalista II Concurso de micronarrativa. 
Incluido en el libro Sueños de infancia.
Concursos Literarios en Español. España. Junio 2017.

Un ramo de rosas

Podría acercarme
un día cualquiera
con un ramo de rosas
y decirle "¿Hola?"
y ella sorprendida
se quedaría mirándome.
No sé si estará bien
emplear ese pretexto,
pero mucho me gustaría
un día cualquiera,
con un ramo de rosas
llegar a su corazón. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Finalista II Concurso de poesía.

Incluido en el libro Una flor para ti

Tu Concurso Literario. España. Junio 2016.

Sueño de primavera

Sentado en el parque en ese día de primavera, el abuelo rememoraba con nostalgia su niñez, viendo a unos chicos que jugaban, y entre aromas de jazmines y  revoloteos de mariposas, lo invadió el sueño.
De pronto, un niño pequeño se acercó y le pidió con una sonrisa que lo lleve a la calesita. Y allí, le encantó verlo muy alegre tratando de sacar la sortija en cada vuelta. Al despertarse no pudo contener la emoción, dado que la imagen del niño era la suya, en aquellos días felices de su infancia.













Finalista II Concurso de Microrrelatos Primavera de sueños.
Incluido en el libro sueños
Muro del Escritor. España. Junio 2017.

Flores

Ríen los pimpollos
alas de mariposas
le hacen cosquillas.

La flor hermosa
cae al piso danzando
provocativa.

Las rosas rojas
subyugan a la lluvia
en el ocaso.

Las gotas de agua
besan a los capullos
burlando espinas.

En esa noche
el olor de las flores
perfuma un beso.














Finalista II Certamen de Poesías Haikus Den Sute-Jo.
Incluido en el libro Haikus y Sonetos XI.
Letras como Espada. España. Junio 2017.

Rosas Rojas

Una joven mujer llegó una noche a una Iglesia cercana al parque del Rosedal de Palermo en Buenos Aires y le pidió al cura confesarse. Le contó que era la mucama de la casa de un viejo coronel y que esa tarde éste se había puesto el uniforme de gala, ofreciéndole un ramo de rosas rojas, sabiendo que a ella le gustaban y tratando de seducirla. Le gritó que no quería saber nada, pero él insistió y al escapar corriendo, la persiguió hasta la escalera amenazándola con su sable. Allí, ella se hizo a un lado, y al pasar de largo, el coronel cayó rodando hacia abajo. Solamente escuchó un grito y cuando bajó, lo encontró tirado en el suelo atravesado por su propio sable.
Entonces salió de la casa desesperada caminando sin rumbo, y sin saber que hacer llegó al Rosedal, donde se quedó extasiada en la contemplación de las rosas, hasta que casi sin darse cuenta, el ocaso se hizo noche, con la aparición de una hermosa luna llena. Le confesó al cura que no era subversiva y nunca quiso atentar contra el coronel, como decían en la tele que vio por la vidriera de un bar.
El cura le pidió que rece cien padres nuestros y le sugirió que vaya con él al destacamento militar a entregarse, asegurándoles que ellos eran muy comprensivos y no le pasaría nada. La joven le agradeció que la acompañe y le dijo que le plantaría en el jardín rosales de rosas rojas que tanto le encantaban.

Dicen que en las noches de luna llena
con una rosa roja en el pecho,
se ve a su alma pasear,
por el parque del Rosedal.












Finalista II Concurso de cuento breve.
Incluido en el libro Una flor para ti. 
Tu Concurso Literario. España. Junio 2017.

Un buen sueño

Un buen sueño no dura nada,
y al despertarme ya pasó.
Igual que una brisa agitada,
besó mi rostro y se alejó.

Un buen sueño dura un instante.
¿Podré atraparlo? No lo sé.
Busco hallar el interrogante,
y al intentarlo, ya se fue.











Finalista  II Concurso de Micropemas Primavera de sueños.
Incluido en el libro sueños.
Muro del Escritor. España. Junio 2017.

martes, 13 de junio de 2017

No hay mal que por bien no venga

Un joven agricultor que era devoto de San Isidro Labrador, tenía varios caballos para cultivar sus campos y cuando intentó domar a uno de ellos, se cayó y al  fracturarse un hueso del brazo tuvieron que enyesarlo. Entonces le manifestó su enojo al Santo por traerle tanta desgracia. Una semana después, varios  militares fueron al pueblo para reclutar jóvenes y al verlo en esas condiciones desistieron de llevarlo. Por ello, muy alegre y arrepentido, el joven agricultor le pidió perdón al Santo.














Finalista III Certamen de Microrrelatos San Isidro Labrador.
Incluido en el libro Origen.
Letras como Espada. España. Junio 2017.

Madre tierra

Pobre madre tierra bondadosa,
que estás triste llorando tu pena.
En  tu suelo las gotas de lluvia,
se convierten en agua buena.
En  tu suelo el viento suspira,
vuelan semillas y brotan las rosas.
En  tu suelo el amor se apasiona,
y da vida a criaturas hermosas.
Pero en tu suelo se hace la guerra,
y mueren los seres bajo la luna.
En tu suelo el aire se contamina,
y la bruma al ocaso lo acuna.
Pobre madre tierra bondadosa,
que estás triste llorando tu pena.













Finalista III Certamen de Poesía San Isidro Labrador.
Incluido en el libro Origen.
Letras como Espada . España. Junio 2017.

sábado, 3 de junio de 2017

Muñequita rubia

Me encontraba caminando entre una gran cantidad de gente por una galería comercial del barrio de Flores en Buenos Aires, para efectuar las compras de los regalos de Navidad. De pronto, una joven mujer que caminaba hablando distraídamente con su celular tropezó abruptamente conmigo. Era muy linda, tenía el pelo rubio y color de tez igual que el mío y era casi de mi estatura. El golpe hizo que su bolso cayera al suelo y se abriera, dejando escapar parte de su contenido en el piso de la galería. Traté de ayudarla a recuperar sus cosas entre toda esa gente, cuando observé una pequeña y vieja muñequita de pelo rubio caída en el suelo. Esa visión me trasladó instantáneamente a un triste recuerdo instalado en el fondo de mi alma y que cada tanto emergía desesperadamente.
En ellos, siempre aparecía la enorme casa de mis abuelos, frente al inmenso Parque Avellaneda, donde vivía de chico con ellos, mis padres y mi hermanita melliza. Al igual que otros inmigrantes españoles, habían llegado a estas tierras con sus sueños a cuestas y la habían construido con sudor y muchos sacrificios. Era una de esas casas alargadas “tipo chorizo”, con habitaciones comunicadas y ventiladas mediante largos pasillos internos. Al fondo, estaba la tradicional huerta casera y numerosos árboles frutales. Allí, mis padres habían instalado unas hamacas y otros juegos, donde nos divertíamos con mi hermanita en aquellos días felices de mi infancia.
Pero esa felicidad grabada en mi mente de esos primeros tiempos de mi vida, quedó trunca para siempre desde aquel día fatídico. En ese entonces, concurríamos a escuelas diferenciadas por sexo, y ese día mi hermanita no tuvo clases porque se efectuaban tareas de desinfección. Entonces, como mis padres tenían que hacer unos trámites urgentes en la Ciudad de la Plata, decidieron llevarla con ellos en el coche. Cuando transitaban por la ruta, un camión se les cruzó de frente y tuvieron un accidente fatal, quedando el auto destruido por completo. Mis padres fallecieron en el acto, pero lo realmente extraño de esa tragedia, fue que el cuerpo de mi hermanita jamás apareció.
Ese hecho tuvo mucha difusión pública en los medios y luego de varias investigaciones, la teoría más atinada era que mi hermanita habría salido con vida del accidente y que fue apropiada por algunos malvivientes. Justamente cercano al lugar del accidente había un asentamiento en la que vivía mucha gente del hampa, donde circulaba impunemente la droga y la trata de personas. De todas formas, a pesar de esas presunciones, las intensas investigaciones realizadas por la policía no llegaron a ningún resultado positivo, y después de un tiempo no se habló más del asunto.
Sin embargo, yo nunca pude olvidar a mi hermanita melliza desaparecida, y en mi subconsciente siempre la buscaba. La recordaba jugando con su adorada muñequita de largo pelo rubio que le había traído Papá Noel, la que dormía siempre en su cama y era parte de su vida. Por ello, su  repentina visión sobre el piso de la galería me provocó una profunda impresión, mientras instantáneamente el rostro de esa mujer tan parecida al mío, se mezclaba ahora en mis recuerdos con la de mi hermanita melliza, en aquel mundo lejano y feliz de mi niñez.
― Perdóname, pero estaba caminando un poco apurada y no te vi ―, me dijo la muchacha, cortando abruptamente mis pensamientos, en tanto guardaba el celular y todas sus otras pertenencias en el bolso. En mi mano yo seguía apretando con fuerza aquella diminuta muñequita, mientras la emoción me embargaba, porque tenía la presunción de que era la misma de aquel entonces.
― No te hagas ningún problema por el tropezón,  no pasó nada ―, alcancé a balbucear.
― ¿Podrías devolverme mi muñequita, por favor?  Es un recuerdo de mi madre ―,  me dijo ella amablemente.
Mientras se lo devolvía, la miré intensamente, tratando de buscar algún indicio o señal en su rostro que expresara algún signo de reconocimiento. Sin embargo, la muchacha se mantuvo completamente indiferente, tomó la muñequita y luego de mirarla con cariño, me dio las gracias, dio media vuelta y se marchó, dirigiéndose prestamente hacia la calle entre esa muchedumbre que nos rodeaba. Ya había andado unos pasos cuando reaccioné súbitamente, y la llamé desesperado gritando tan fuertemente el nombre de mi hermanita, que retumbó en toda la galería. Entonces, ella se detuvo al instante y muy sorprendida volvió su rostro hacia mí, junto con los de algunas personas que la rodeaban.
―  Me parece que me has confundido con otra, porque yo no me llamo así. Ese no es mi nombre ―, me aclaró.  Me contempló por un instante y creí adivinar un gesto de compasión en su mirada, antes que reanudara su marcha resueltamente.
Quedé paralizado sin atinar a nada y mientras se iba desvaneciendo para siempre de mi vista, lo último que vislumbré fue su pelo rubio y el de la pequeña muñequita que seguía aferrada a su mano. Quedé allí parado durante un tiempo, tratando de alejar de mi mente aquella dolorosa imagen de mi pasado que permanentemente me perseguía. Luego, algo más calmado de aquel encuentro circunstancial, reanudé mi marcha lentamente por la galería, mirando las vidrieras de los negocios para adquirir los regalos de las fiestas de Navidad. Estaba rodeado de una multitud de gente ansiosa por comprar, ignorante de aquel drama que formaba parte de la historia de mi vida.



Mención de Honor V Certamen Literario 
Rotary Club de Flores. 
Género Cuento. Buenos Aires. Argentna. Junio 2017.

martes, 30 de mayo de 2017

Empezar una nueva vida

El anciano era uno de los enfermos que estaba internado en el sanatorio con la mirada perdida, balbuceando palabras incoherentes. Cuando lo fue a visitar su  nieto, el médico le comentó que si seguía así, su vida se dirigía hacia un camino sin retorno. Pero él en realidad había ido a verlo por otro motivo, dado que le importaba muy poco su salud.
Había considerado que era el momento de aprovechar la oportunidad para comenzar una nueva vida y tomó sin ser visto las llaves de la casa que su abuelo tenía guardadas en un bolso junto a su cama. Ya estaba anocheciendo cuando se dirigió a la desvencijada casa frente al parque donde vivía, con el fin de sustraerle el dinero que sabía que tenía escondido. Como estaba abandonada y sin luz interior, buscó entre las penumbras el lugar que intuía y encontró con una alegría inmensa un maletín oculto en un hueco de la pared, detrás de un mueble.
Era una suma considerable y pensaba con ella pagar todas sus deudas de juego y empezar una nueva vida, donde no existieran esas amenazas de muerte que permanentemente lo rondaban. Miró el fajo de dinero y estimó que deberían ser más de treinta mil dólares. Al salir de la casa con el maletín en la mano se sentía contento, tenía veinticinco años y estaba por cumplir los veintiséis y ya estaba listo para  iniciar una  nueva etapa de su vida.
Al atravesar el parque caminando lo inquietó la oscuridad de la noche y tuvo la impresión de que aquella era una jungla, en la que los mafiosos del juego se agrupaban en las ramas de los árboles como fieras dispuestas a saltar sobre su presa. Al cruzar la autopista que lo circundaba, estaba ansioso por poder acceder a su pequeño departamento ubicado en el centro de la Ciudad, que había prestado a un amigo hasta la medianoche para una aventura amorosa.
Mientras allá arriba el circular de los automóviles retumbaba en sus oídos, tenso y expectante con todo ese dinero en el maletín, se dirigió caminando rápidamente por una calle lateral tenuemente iluminada, hasta que desembocó en un parque de diversiones. Entonces se paró en la vereda mirando las luces que resplandecían y para hacer tiempo decidió entrar en él, donde había numerosas personas con chicos en los juegos mecánicos y diversos entretenimientos.
Fue allí que se paró para observar a un hombre viejo, alto y delgado con una túnica negra, que subió a una plataforma rodeada por muchas personas. El viejo colocó su sombrero en el suelo para las donaciones, sacó un reloj de su bolsillo y con una voz fuerte de barítono, señalándolo directamente a él, le dijo de pronto a los presentes:
― Si hay un Dios, le doy sesenta segundos para que mate a ese señor que esta parado allí atrás sosteniendo ese maletín ―. Al escuchar esas palabras  quedó estupefacto y paralizado, sin poder atinar a nada, mientras sentía las miradas punzantes de todas las personas cuyos rostros se habían vuelto hacia él. En medio del silencio sólo se escuchaba el tic-tac del reloj, mientras el viejo contemplaba el cielo estrellado con las manos en alto.
Cuando pasó el minuto, el viejo guardó el reloj pausadamente y le dijo a todos los presentes mirándolo a él:
― Con eso se acaba el mito del Dios todopoderoso ―. Fue en ese momento  que recién comenzó a reaccionar, entre el murmullo de admiración de la gente y el ruido de las monedas que caían en el sombrero.
Mientras el viejo lo miraba sonriente, se retiró enfurecido de allí, pensado que había sido un estúpido al dejarse usar de esa manera y por otra parte, que era muy fácil poder engañar a la gente inocente de la Ciudad. Siguió caminando por la calle hasta que finalmente llegó al centro, entre muchas personas que circulaban apretujadas envueltas en luces de vidrieras y marquesinas.
De pronto al divisar un cine, le pareció una buena idea entrar para descansar de la caminata y esperar tranquilo hasta la medianoche. La sala estaba vacía y contemplando las filas de asientos pegados al piso, se sentó en una butaca cerca del pasillo. Mientras esperaba el inicio de la función, sintió que entraron varias personas más que se sentaron en los asientos de atrás, hasta que finalmente las luces se fueron apagando lentamente y el sonido comenzó a elevarse cuando se inició el noticiero.
Después de un tiempo que comenzó la película, sintió que alguien se sentaba en la butaca lateral a la suya. Cuando lo miró quedo completamente sorprendidos al ver que era el mismo viejo que había visto en el parque de diversiones, quien al instante le puso el brazo sobre el respaldo de su asiento.
― Entrégame el maletín ―, le dijo mientras sus dedos se crispaban sobre un revólver que apoyaba sobre su espalda.
Entonces, sintió una furia ciega que brotaba de su interior. Una marea que nacía de lo más íntimo de su ser y que lo arrastraba hacia las negras profundidades de ese abismo insondable en el que estaba sumergida su vida. Los segundos pasaban y estaba decidido a resistirse antes de entregar aquello que iba a cambiar el destino de su vida. Ya estaba por proferir un grito para alertar a la gente que estaba mirando la película, cuando el brazo armado se tensó, y se oyeron dos disparos que poblaron la sala de extraños ecos. Luego el viejo tomó el maletín y desapareció  rápidamente del cine.
Una mancha de sangre fue creciendo alimentada por cada uno de los orificios que tenía en la espalda y que le producían un intenso ardor. Semiinconsciente, lo sorprendió el sabor salobre de una lágrima que rodó por su mejilla y fue a caer en la comisura de su boca. Lentamente su cuerpo fue cayendo de la butaca hacia adelante y la máscara de la muerte que había comenzado a grabarse en su rostro, fue lo primero que notó el acomodador del cine cuando llegó corriendo con su linterna en la mano.


Seleccionado I Convocatoria de Relatos La Sirena Varada. 
Tema policial. Incluido en el Nº1 de la Revista Literaria.
México, Mayo 2017.

martes, 9 de mayo de 2017

Desde muy lejos

El viento con sus sones
invade desde el mar
el silencio de la noche.
Y solo en mi cama
imagino oírla gritar
golpeando los cristales.
Pero ella está muy lejos,
donde habita el olvido.














 


Finalista II concurso de Micropoemas. Letras y más letras.
Incluido en el libro: Vida de letras.
Muro del Escritor. España. Mayo 2016.
 


La novela de mi vida


He escrito una novela describiendo muchas hechos de mi vida que retornan desde un lejano olvido. Rodeé al personaje principal con las historias de mi infancia, las penas de amores de mi juventud o el callar con la rebeldía en las venas, frente a atropellos o injusticias que sufrí. En la trama hay reacciones mías muy dispares, como alegrías o tristezas, egoísmos o bondades y en los relatos que he contado, he incorporado ficticios protagonistas que tanto no lo son. 












Finalista II Concurso de Minicuentos. 
Incluido en e libro: Un libro, una vida...
Mundo Escritura. España. Mayo 2017.

Poema bajo la lluvia

Las finas gotas de lluvia
resbalaban una a una,
e inspiraban al poeta
caminando por el parque,
a crear bajo su paraguas 
una poesía en un papel.

Recordaba años felices 
de cuando pudo soñar, 
mientras veía a las aves
tiritar en ramas húmedas,
y percibía más hermosas
a las flores empapadas.

Pero al pensar en ella
sintió muchísimo dolor, 
y  dejó ya de escribir
al  mojarse el papel, 
un poco por la lluvia
y otro poco por llorar.














Finalista II Certamen de poesía Lluvia de letras.
Incluido en el libro: Temporal de sentimientos.
Letras como Espada. España. Mayo 2017.

Superhéroe salvador

Había una vez unos pobres mamíferos que hace mucho tiempo estuvieron a punto de sucumbir, acosados por feroces dinosaurios que dominaban el mundo. De pronto, apareció sorpresivamente en el cielo y entró en acción, un enorme y poderoso superhéroe llamado Kid Meteorito, quien los extinguió y luego desapareció misteriosamente. Cuando mis nietos me miraron intrigados, les aclaré sonriendo que nosotros éramos los sobrevivientes de aquellos mamíferos y que gracias a ese superhéroe estábamos vivos.












Finalista II Concurso de Micorrelatos Letras y más letras.
Incluido en el libro: Vida de letras.
Muro del Escritor. España. Mayo 2017.

lunes, 8 de mayo de 2017

Nace un poema

Sobre el blanco papel pone el poeta
todo su alma en una idea inspirada.
Y queda la estrofa allí callada
inmóvil, inmutable y siempre quieta.

Mas ese será el punto de partida
y un libro con muchos versos arma.
El poema ya tiene cuerpo y alma
y el lector con sus ojos le dará vida.













Finalista II Concurso de Minipoemas Un libro una vida.
Incluido en el libro: Un libro, una vida ...
Mundo Escritura. España. Mayo 2017.

Día lluvioso

Al abrir los ojos en esa mañana, el poeta vio la ventana salpicada por gotas de lluvia sintiendo el olor a la tierra mojada y el repiquetear de las gotas sobre el techo de chapas. Entonces, dejó volar su imaginación en ese húmedo amanecer, para que le inspirara la poesía que debía presentar en un concurso sobre la lluvia de abril. Fue allí, cuando lo despertó la alarma del reloj en un día pleno de sol, mientras su mente confundida no sabía si había tenido un soñar o un despertar verdaderos.














Finalista Certamen de micorrrelatos Lluvia de letras. 
Incluido en el libro: Temporal de sentimientos.
Letras como Espada. España. Mayo 2017.

El alma del poeta

Intuye versos con la sutileza
de dar su alma en la palabra expresada,
perseverancia firme y controlada
son sus poemas llenos de pureza.

Deseo de describir la belleza
o aquella nostalgia más desolada,
y así surge la cita inesperada
con su corazón lleno de nobleza.

Y de su arte espiritual todos beben
porque escribe con fervor lo que ansiaban
con el alma incorporada en su mente.

Sus poemas son flores que no mueren
ocasos dorados que nunca acaban 
o la luna danzando eternamente.














Finalista I Certamen de sonetos Sor Juana Inés de la Cruz.
Incluido en el libro Haikus y Sonetos X.
Letras como Espada. España. Mayo 2017.

Lluvia en la noche

La oscura noche
pronostica la lluvia
entre destellos.

Llueve en el parque
y añorando la luna
prende un farol.

Gotas en rosas
entre dolor de espinas
besa capullos.

Hay un fantasma
que a los charcos y escarchas
busca asustar.

Siente una sombra
cuando la lluvia cesa
que está empapada.





















Ganador II Certamen de Poesías Haikus Mario Benedetti. 
Incluido en el libro Haikus y Sonetos X.
Letras como Espada. España. Mayo 2017.

lunes, 1 de mayo de 2017

Despliega tus alas

Extendiste  tus alas
y te fuiste volando,
en busca de otra brisa
que acaricie tu piel.

Y has volado tan alto
que ya con mi cariño
por más que lo pretenda
no te puedo alcanzar.

Tal vez si de allí arriba
miras hacia aquí abajo,
verás como te extraño
y sufro por tu amor.

Despliega aquellas alas
y desciende volando,
ya que mi alma muy triste
desea acariciarte.



 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Seleccionado I Concurso de poesía.

Incluido en el libro Surcando el viento.

TU CONCURSO LITERARIO. España. Abril 2017.