viernes, 18 de noviembre de 2016

Vieja Estación

Los rieles con balastos y durmientes
son una estela de hierro inacabable.
La vieja estación aguarda inmutable
que aparezcan esos monstruos rugientes.

La gente va a destinos diferentes 
con un partir taciturno e inestable,
y como siempre en día laborable
al costado hay algunos indigentes.

Como los trenes vienen atrasados
unos se van a sentar con sus años,
y otros inquietos, aguardan parados.

Al fondo del andén están los baños
donde hacen versos los inadaptados,
entre el olor de desagües de caños.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Finalista V Concurso de Sonetos.

Incluido en el libro Letras de otoño.

Concursos Lirterarios en Español.

España. Noviembre 2016.

Vengo de allá lejos

Vengo allá de lejos, cruzando el mar,
huyendo del odio y la incertidumbre.
En esta tierra comencé otra historia,
cobijando el pasado que quedó atrás. 
Mas aquellos días y noches lejanos,
surgen en mis momentos de soledad. 
¿En que abismo oculto las nostalgias
para que mis hijos no vean mi penar? 
Los verdes parques con mis padres,
y los juegos, hasta caer la tarde.
Los bailes, las voces, las canciones,
las charlas de amigos y los amores.
Pero en mi mente está aún lo malo
que no puedo dejar de olvidar.
Las luchas y muertes de hermanos,
la guerra, las amenazas y el emigrar.
En medio de esos sueños y agonías
ahora ya no parezco ser el mismo, 
pero a mi corazón lo ilumina el ayer.
Y en esta noche triste de mi vida
donde me invaden tantos recuerdos:
¿Cómo a mi patria no añorar
desde este otro lado del mar?
Oh…, Dios todopoderoso…
¡Que dolorosa es tu voluntad!














Seleccionado VII Certamen de Poesía.
Incluido en el libro Cosmos de Poeta.
Siempre poesía. España. Noviembre 2016.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Sonrisas de una niña

¡Feliz tú… niña que sonríes halagada,
cuando en cada vuelta de calesita,
tu abuela te saluda embelesada!

¡Feliz tú… niña que sonríes dichosa, 
cuando miras el mágico volar
de una hermosa y grácil mariposa!

¡Feliz tú… niña que sonríes fascinada,
cuando tu madre te lee un cuento
e imaginas ser un hada inmaculada!















Seleccionado II Concurso de micropoemas Sonrisas.
Incluido en el libro Entre sonrisas.
Ojos Verdes Ediciones. España, Noviembre 2016.

Cambiaría su forma de vivir

Esa tarde fue a visitar a su abuelo que estaba internado en el hospital con la mirada perdida, balbuceando palabras incoherentes. Cuando el enfermero le comentó que el anciano se dirigía hacia un camino sin retorno, le extrañó ver en aquel rostro aflorar una sonrisa que trataba inútilmente de disimular. Para él era el momento de aprovechar su oportunidad y entonces tomó subrepticiamente las llaves de la casa que su abuelo guardaba en un bolso, con el fin de sustraerle el dinero que tenía escondido.
La casa estaba completamente abandonada y ya en el ocaso, buscando entre las penumbras encontró un maletín con una suma de dinero considerable, oculto en un hueco de la pared. Miró el fajo de dinero y estimó que deberían ser más de treinta mil dólares, con el que pensaba saldar todas las deudas de juego que tenía con aquellos seres que siempre lo acosaban y amenazaban. Estaba por cumplir los veinticinco años y quería cambiar su forma de vivir, donde jamás volvería a jugar.
Al  salir con el maletín lo sobresaltó la sensación de que alguien lo seguía, pero al no ver a nadie, pensó que los nervios lo habían traicionado. Se dirigió caminando por unas calles oscuras hacia el centro de la Ciudad, donde tenía su pequeño departamento que había prestado a un amigo hasta la medianoche para una aventura amorosa. Al  llegar al centro decidió entrar en un cine para hacer tiempo, y en la sala que estaba casi vacía se sentó en una butaca cerca del pasillo.
Después que comenzó la película, sintió que alguien se sentaba en el asiento lateral y quedó muy sorprendido al distinguir que era el enfermero del hospital, quien inmediatamente le pasó el brazo sobre el respaldo de su butaca.
― Entrégame el maletín ―, le dijo, mientras sus dedos se crispaban sobre el revólver que apoyaba sobre su espalda.
Desesperado trató de resistirse antes de entregar aquello que cambiaría el estilo de su existencia. Y cuando iba a proferir un grito de auxilio, el brazo armado se tensó y se oyó el disparo que pobló de ecos extraños a toda la sala. Luego el enfermero tomó el maletín y desapareció rápidamente.
Mientras él iba cayendo de la butaca hacia delante, la máscara de la muerte que comenzó a grabarse en su rostro, fue lo primero que notó el acomodador cuando llegó corriendo con su linterna.














Seleccionado III Certamen Relatos.
Incluido en el libro Cambiaría.
Palabras en Flor. España . Noviembre 2016.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Aterrizó un ovni

Un planeta azul emerge en su vuelo
bajo la lumbre de muchas estrellas,
y en el firmamento deja sus huellas
con una luz que se mueve en el cielo.

Un ovni ha llegado del universo
por unas largas cuerdas del espacio,
y la gente al verlo bajar despacio
se sorprende de modo muy diverso.

Los dueños del mundo globalizado
no logran hallar solución al caso,
¿atacar con un avión artillado
o acercarse para darle un abrazo?















Finalista I Concurso de poesía ciencia ficción.
Incluido en el libro Amor y ficción.
Tu Concurso literario. España. Noviembre 2016.

Mi héroe es el Quijote

Con su porte desaliñado veía a mi héroe Don Quijote de la Mancha, cabalgando en ese caluroso verano por un extenso campo con su caballo Rocinante, divisando a lo lejos unos molinos de viento, acompañado por su fiel escudero Sancho Panza que montaba en un asno. 
― La ventura va guiando nuestro camino, porque allí adelante, amigo Sancho, hay unos desaforados gigantes a los que pienso dar batalla ―, le dijo el Quijote, preparándose para arremeter a todo galope contra ellos.
― ¿Qué gigantes? ―,  le preguntó Sancho Panza mirando muy intrigado hacia los molinos de viento.
― Aquellos de los brazos largos que allí veis ―, le respondió su amo.
― Mire vuestra merced que aquellos no son gigantes, sino molinos de viento y lo que en ellos parecen brazos son aspas ―, le contestó Sancho.
Entonces, el caballero de la triste figura miró nuevamente y con más detenimiento hacia lo que él creía que eran gigantes y recapacitó.
― Tienes razón Sancho, me había olvidado que estamos en el siglo veintiuno y que para este mundo globalizado donde la contaminación ambiental es un problema, esos molinos de viento son en realidad gigantes buenos, porque  generan electricidad aprovechando gratuitamente la energía del viento y la distribuyen a ese pequeño pueblo que se ve a la distancia.
Y diciendo esto, dio de espuelas a su caballo Rocinante y acercándose a los molinos, el caballero español los saludó con una reverencia. Entonces se levantó un poco de viento y las aspas comenzaron a moverse con más velocidad, como queriendo retribuir cariñosamente el saludo de Don Quijote.
― Hacéis bien, pues cuando más giren vuestras aspas, más energía eléctrica el pueblo tendrá ―, les dijo el hidalgo con una amplia sonrisa en sus labios.
Al sentir el aire fresco de los molinos sobre su cuerpo, reconfortó el espíritu del caballero en ese sofocante verano, pero ocurre que ése aire se fue enfriando cada vez más y más, hasta que finalmente me desperté completamente destapado, tiritando de frío en la cama.
Entonces, me levanté como un resorte y mientras se me caía al piso el libro de mi héroe, que había estado leyendo en esa noche, me dirigí prestamente a cerrar la ventana, porque el aire fresco de esa tormenta de verano que se estaba avecinando en la madrugada, me había dejado maltrecho.

















Seleccionado Concurso  de relatos.
Incluído en el libro Mi héroe.
Asociación Letras con Arte. España. Noviembre 2016.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Recuerdos de mi abuelo

Me gusta el otoño de las tardes cálidas, donde las hojas que se desprenden de los árboles se acumulan indefensas en los rincones a merced de la voluntad del viento. Tal vez se deba a los días de mi niñez en la casa de mi abuelo, donde pasé los momentos más gratos de mi existencia. Me buscaba a la salida de la escuela y luego de almorzar lo recuerdo por las tardes contándome cuentos, entre la leche chocolatada con vainillas y las hojas amarillas de los árboles de cerezos que caían a nuestro alrededor.















Finalista II Concurso de Microrrelatos. 
Incluido en el libro Nuestros Mayores.
Muro del Escritor. España. Noviembre 2016.

Abuelo feliz

Abuelo... ¿estas halagado?
¿Mucho te ríes
en cada vuelta de calesita?
¡Es que veo a mi nieto
que me saluda alborozado!
Abuelo… ¿tienes alegría?
¿Con tu nieto encerraste
gusanos en una lata vacía?
¡Es que nacieron  mariposas
al pasar unos días!












Finalista  II Concurso de Micropoemas.
Incluido en el libro Nuestros Mayores.
Muro del Escritor. España. Noviembre 2016.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Entre estrellas

Un telescopio
me relagó mi padre
y hoy es la noche.

Brillan danzando
en ese firmamento
cuerpos celestes.

Con las estrellas
se dibuja en el cielo
un escorpión.

Hay en el sur
una cruz que ilumina
la oscuridad.

Imaginando
musas universales
se eleva mi alma. 











Finalista II Certamen de Poesías Haikus: Kobayashi Issa. 
Incluido en el libro Haikus y Sonetos IV.
Letras como Espada. España. Noviembre 2016.

Huellas

Navegante dejas huellas
en una estela allí atrás.
Navegante tu destino
es a tu puerto amarrar.

Caminante dejas huellas
en una senda allí atrás.
Caminante tu destino
es a tu pueblo llegar.

Ferroviario dejas huellas
en una vía allí atrás.
Ferroviario tu destino
es a la estación arribar.

Astronauta dejas huellas
en el cielo allí atrás.
Astronauta tu destino
es en la luna alunizar.

Poeta dejas huellas
en tus versos allí atrás.
Poeta tu destino
es el amor alcanzar.


















Finalista II Certamen de poesía 
Incluido en el libro Letras de otoño.
Letras Como Espada. España. Noviembre 2016.

Vivamos el presente

El pasado y el futuro son períodos de la vida que sólo están en la mente. Los instantes reales de felicidad se producen en el presente. Sólo una vez una gota de agua cae y sólo una vez abre una flor. Así es el día de hoy que no mira para atrás y siempre sigue hacia adelante. ¡Vamos, levantémonos como la luz del sol que brilla después de una larga noche y comencemos ahora mismo a disfrutar plenamente de cada momento de felicidad que se nos presente en la vida! 

















Finalista II Certamen de microrrelatos. 
Incluido en el libro Letras de otoño
Letras Como Espada. España. Noviembre 2016.