viernes, 1 de abril de 2016

Amor eterno

Cuando ya empieza a descorrerse el velo de la larga y estrellada noche, el sol emerge imponente en el horizonte azulado de la mar. Radiante y feliz, en un bello rito, el sol danza con la mar durante el día en una sensual melodía de amor. Y sobre esas aguas agitadas, el sol inunda con su luz las hermosas tonalidades azules a sus oleajes.
¿Tal vez desea la mar desnudarse ante el sol para mostrar su majestuosa grandeza? o ¿tal vez el sol quiere que la mar le devele el mágico secreto de sus legendarias sirenas?
Pero no todo es amor platónico. De cuando en vez ambos se apasionan y se atraen en una exaltada búsqueda, con un fogoso juego erótico de voluptuoso frenesí. Y finalmente en ese mágico arrebato de excitación, el sol eyacula su ardiente luz plateada sobre los festones de espuma de las olas rompientes de la mar.
Recién al llegar el crepúsculo, el sol comienza a bajar sus rayos, emitiendo unos dorados espejos que enrojecen los colores del cielo. Y cuando el ocaso empieza a ser noche, como una gigantesca bola de fuego inicia su agónico descenso y desaparece en el horizonte infinito de la mar. Y con la muerte del sol, el cielo estrellado se disuelve en un baño de luna que ilumina durante la noche la inmensa pena de la mar, disuelta en su vasta salinidad.
Pero en ese perpetuo y misterioso abismo de luz y oscuridad, en el alba, el sol renacerá milagrosamente en el horizonte azulado con una aureola de miles de reflejos. Y durante el nuevo día volverá a amar a esa mar apasionada en una trama de tiempo eterna e inmortal.















Seleccionado I Concurso de Prosa Poética
Incluido en el libro Retazos de palabras.
Ojos Verdes Ediciones. España. Marzo 2016.

1 comentario:

  1. Elegantemente húmedo y sensual relato. Dan ganas de sumergirte en las aguas y dejarte acariciar después por el calor de su principal protagonista.

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